¿Quieres empezar a desayunar? Después de diez minutos Jaime ha colocado su servilleta de la forma correcta y en el lugar preciso. Ya está todo bien.

 

Es habitual que en cualquier tarea que hagamos busquemos referencias para organizarnos. Hacemos listas de cosas, planificamos, incluso se utilizan principios compositivos en la creación artística.

Pero hay otros asuntos en los que el orden nos resulta extraño. A muy pocos se les ocurre comprar el 11111 para jugar a la lotería, aunque realmente tiene las mismas posibilidades que cualquier otro número.

Para una u otra cosa parece que estamos en una búsqueda permanente del orden, lo necesitamos, aunque a veces no se manifieste de manera clara y sea distinto para cada persona. En cualquier caso, nos permite simplificar la información ya que la realidad muchas veces es complicada y encontrar referencias en ella supone siempre una ayuda.

 

La mesa de Jaime es un ejemplo perfecto de su orden, invisible, que no comprendemos, pero que sabemos que existe.