Lleva unos días raro, está como ausente y, a veces, le tiemblan las manos. Me duele la garganta… dice Jaime, puede que vaya a tener una crisis.

No es extraño que las personas con TEA tengan otros trastornos. En el caso de Jaime epilepsia. Se manifestó en la adolescencia y hasta el día de hoy persiste a pesar de haber probado muchas cosas (medicaciones, dietas, terapias alternativas,…). Todo para al final tener que decidir entre cosas que no te gustan porque sabes que, de una u otra manera, le acabarán pasando factura.

Hay veces como esta que, cuando las cosas no están claras, las elecciones no son fáciles y nos puede surgir la duda obsesiva de si hemos escogido bien.
Cuando elegimos algo descartamos otras cosas. Lo hacemos con lo que conocemos en cada momento y con ello asumimos la responsabilidad sobre las consecuencias que nuestras decisiones pueden tener.
No tiene sentido justificarse, solo cabe esperar tener la lucidez suficiente para, si es el caso, rectificar y pedir indulgencia ya que nadie sabe la razón última de tu decisión y siempre existe la posibilidad de que te equivoques.

Medicina si… dice Jaime. No quiere que le duela la cabeza, quiere estar bien, eso es lo que queremos.

Tu carrito