Todo va bien, todo es normal, y de repente… (Chán!!!!, dice Jaime abriendo los brazos y mostrando sorpresa). Y no estás preparado, nadie te ha avisado de que algo así podría pasar.

Primer hay que tragárselo, luego organizarse y después nos queda todo lo demás.

A veces pasa desde el principio, otras por un accidente, otras al final,… en todo caso parece inevitable esperar que, en algún momento, algo puede salir mal. Pero si piensas que esto es un continuo y que formas parte de algo que es más grande que tú puede que las cosas vuelvan a tener sentido y consigas superar el conflicto que se ha planteado entre la realidad y tus deseos.

Muchas veces las cosas no son como queremos y muchas veces tampoco tenemos la posibilidad de cambiarlas. Solo nos queda nuestra libertad para decidir como afrontarlas.

…pensando en aquellos a los que les ha pasado algo cerca (autismo, alzhéimer, down,…)

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