Parece que hoy se ha levantado “torcido”. Está de mal humor, no sabemos por qué y él tampoco sabe explicarlo (¡sasún!… grita Jaime y aletea descontrolado).

El objetivo es que la cosa no vaya a más. Si lo conseguimos tendremos un buen día, pero si no es así no lo será tan bueno.

Hay personas para las que, por distintos motivos, casi todos los días son así, no tan buenos, y aún con ello no dejan de hacer lo que deben, serenamente y sin perder la sonrisa aunque por dentro se sientan morir.

No parecen ser nada especial pero hay algo extraordinario en ellas. Puede ser que hayan llegado a ese punto de cordura que les hace no vivir para trascender sino tan solo vivir, ser aquí y ahora… en los buenos y en los malos días.